miércoles, 3 de junio de 2015

Liderar el cambio como Director de Proyectos

Por Alejandro J.Román 




Durante periodos de cambio, algunas veces pensamos demasiado lejos. Si nos permitimos quedar atrapados en los pensamientos “y si”, perdemos el registro de hoy. Si asume los cambios de un día a la vez el proceso parece menos abrumador.


Desarrolle el peor escenario: Siempre pregúntese, ¿Qué es lo peor que puede pasarme, como resultado de este cambio? Considere cómo el cambio puede empujarlo más allá de sus capacidades, puede generar consecuencias negativas con los directores y miembros del equipo y cómo podría drenar su energía y productividad.


Prepárese para aceptarlo: Esto no es una cuestión de decirnos a nosotros que "pasará lo que tenga que pasar..." Esto significa planificar a través del peor escenario. Es el mismo tipo de planificación que se llevan a cabo en los servicios de emergencia. Puede ser que no sea un desastre que requiera ese nivel de preparación, pero si pasa, ya están preparados.


Planifique para mejorar una situación que evite el peor escenario: debemos estar dispuestos con nuestra energía y recursos para realizar el esfuerzo. Considere todas las maneras posibles de evitar los peores resultados. En el proceso de planificación, considere la comunicación, ordenar el esfuerzo del equipo e intervenir preventivamente.



Manténgase ocupado: Algunos cambios tienen el efecto de desacelerarnos, dejándonos desorganizados y desmotivados. Es en estos periodos de nuestra carrera que necesitamos reunir la mayor energía posible y mantenernos ocupados. Esto no sólo nos mantendrá alejados de nuestras preocupaciones sino que también mejorará nuestra imagen en la organización en momentos críticos.


Coopere con lo inevitable: No podemos evitar o desviar los cambios. Forma parte de todo lo que hacemos en nuestra carrera. Si recordamos esto no queremos perder el tiempo y la actitud luchando contra el cambio es inevitable.


Haga lo mejor que pueda: La regla fundamental del profesionalismo en los negocios es hacer lo mejor posible "todo" ,todo el tiempo. Esto nos motiva internamente, impulsando nuestro esfuerzo a través de cualquier cambio que enfrentemos. De cualquier manera que el cambio impacte en nuestras vidas, queremos poder decirle a los demás y a nosotros mismos que hicimos lo máximo posible y de la mejor manera.


Ponga entusiasmo en su trabajo: ¿Cuáles son las mejores maneras por las cuales nosotros podemos fomentar el entusiasmo por nuestro trabajo? ¿Cómo podemos sentirnos motivados? ¿Qué es lo que puede hacer para asegurarse que usted está poniendo la mayor energía posible en su trabajo? Durante los periodos de cambios necesitamos el mayor entusiasmo que podamos reunir. Cuando somos entusiastas, hacemos más cosas, más rápido con menos. Experimentamos más felicidad y sentimos una sensación de logro de nuestro trabajo.






A cerca del autor: Alejandro J.Román MSIT

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